Las Estrategias de Aprendizaje
Comencemos citando de nuevo a nuestra especialista en Neurociencia Educativa, Vicerrectora Académica del Instituto Educación Mente Vital, Magíster Isamar Mayora, quien considera que según Klauer y Friedrich y Mandel, citados por Díaz y Hernández en 1999, por Estrategias de Aprendizaje debe entenderse las secuencias de acción dirigidas a la obtención de metas de aprendizaje.
Representan operaciones cognitivas complejas que son antepuestas a los procedimientos específicos de la tarea.
De este modo, Díaz y Hernández (1999) citaron a Mayer (1984), Chuel (1988), West, Farmer y Wolf (1988) y a partir de estos autores afirmó que se puede decir que las estrategias de aprendizaje son los procedimientos o recursos utilizados por el agente de enseñanza para promover aprendizajes significativos.
Por su parte, la aproximación inducida, comprende una serie de ayudas internalizadas en el lector; éste decide cuándo y por qué aplicarlas y constituyen estrategias de aprendizaje que el individuo posee y emplea para aprender, recordar y usar la información.
En el mismo orden de ideas, para Weinstein y Mayer (1986), las estrategias de aprendizaje pueden ser definidas como conductas y pensamientos que un estudiante utiliza durante el aprendizaje con la intención de influir en su proceso de codificación.
Otros autores, como los que se citan a continuación, las definen como actividades u operaciones mentales empleadas para facilitar la adquisición de conocimientos. Y añaden dos características esenciales de las estrategias; que sean directa o indirectamente manipulables y que tengan un carácter intencional o propositivo.
Monereo en 1994, consideró que las Estrategias de Aprendizaje son procesos de toma de decisiones, conscientes e intencionales, en los cuales el alumno elige y recupera, de manera coordinada, los conocimientos que necesita para cumplir con una determinada demanda u objetivo, dependiendo de las características de la situación educativa en la que se produce la acción.
Asimismo, Genovard y Gotzens (1990) enfatizaron que las Estrategias de Aprendizaje pueden definirse como aquellos comportamientos que el estudiante despliega durante su proceso de aprendizaje y que, supuestamente, influyen en su proceso de codificación de la información que deben aprender.
Elementos Clave de las Estrategias de Aprendizaje
A partir de estas definiciones, se puede afirmar que existe una amplia coincidencia entre los autores más representativos en este campo. Los mismos resaltan algunos elementos importantes del concepto de Estrategias de Aprendizaje.
Por una parte, las estrategias implican una secuencia de actividades, operaciones o planes dirigidos a la consecución de metas de aprendizaje; y, por otra, tienen un carácter consciente e intencional en el que están implicados los procesos de toma de decisiones, por parte del alumno, ajustados al objetivo o meta que se pretende conseguir.
Dicho de otro modo, Mayora (2013) señala que las Estrategias de Aprendizaje son los comportamientos intencionales y las reflexiones mediante las cuales los aprendices comprenden, aprenden o recuerdan información nueva.
Entre esta clase de estrategias se encuentra el concentrarse en ciertos aspectos de la información nueva, analizar y organizar la información, durante el aprendizaje, para aumentar la comprensión y evaluar el aprendizaje, cuando se ha acabado para ver si se necesita emprender alguna nueva acción.
Las Estrategias de Aprendizaje pueden aplicarse a tareas simples como el aprendizaje de una lista de palabras nuevas, o a tareas más complejas que implican la comprensión y la producción verbal.
De acuerdo con Faerch y Casper, citados por Ellis en 1986, el aprendiz de una segunda lengua tiene dos tipos de conocimientos: declarativo y procedimental.
El Conocimiento Declarativo consiste en conocer e internalizar las reglas y extractos de información del segundo lenguaje.
El Conocimiento Procedimental consiste en conocer las estrategias y procedimientos empleados por el aprendiz para permitirle procesar la información del segundo lenguaje con la finalidad de poder adquirirlo y usarlo.
Las Estrategias de Aprendizaje en el Aprendizaje de Idiomas
Aseverando lo anteriormente planteado, se puede citar a Cummins (2000), quien expuso su Hipótesis de la Interdependencia en el aprendizaje de idiomas. Este autor señala que las lenguas en el cerebro no están separadas, son interdependientes. Este lingüista plantea que el aprendizaje simultáneo de dos lenguas, lejos de ser perjudicial, puede reforzar en el alumno su competencia lingüística y conceptual más profunda en tales lenguas.
Para Cummins, en un programa bilingüe de inglés y español, la enseñanza en inglés que desarrolla las habilidades lecto-escritura en esa lengua, tanto para alumnos con el inglés como lengua materna o principal como para los de segunda lengua, no simplemente desarrolla las destrezas en este idioma, sino que también amplía una competencia lingüística y conceptual, más profunda, que está estrechamente relacionada con el desarrollo de la alfabetización en la lengua mayoritaria o castellano.
A su vez, Cummins expresa que se debe enseñar en un contexto adecuado dos lenguas. Esto contrasta con la instrucción tradicional de enseñar una segunda lengua como una asignatura escolar, de manera abstracta, sin contexto adecuado. El autor ha insistido en que existen mecanismos intelectuales y lingüísticos que capacitan a los niños a desarrollarse de manera bilingüe y trilingüe.
Este tipo de enseñanza aumenta la comprensión de los conceptos lingüísticos, se transfieren de una lengua a otra los elementos conceptuales y las estrategias de aprendizaje. Un alumno que ha entendido en inglés el proceso de la fotosíntesis no necesita entenderlo en español, el concepto ya está allí; sólo necesita adquirir los términos.
Ante esta cuestión la Hipótesis de la Interdependencia representa un constructo explicativo estable que puede ser utilizado como una poderosa herramienta en la planificación educativa de las lenguas.
La instrucción bilingüe, que supone menos tiempo dedicado a la lengua mayoritaria que en la enseñanza monolingüe, no comporta efectos negativos en el desarrollo de las capacidades académicas de cada una de las lenguas impartidas.
Las Estrategias de Aprendizaje Metacognitivas
Cuando nos trasladamos al ámbito de la metacognición, podría citarse a José María Bea, CEO de la Revista de la Memoria. Este autor, en un artículo llamado qué es una Estrategia Metacognitiva, señaló que se refiere a un conjunto de técnicas y enfoques que los estudiantes pueden utilizar para mejorar su proceso de aprendizaje, siendo conscientes de sus propios pensamientos, estrategias y capacidades.
Como hemos comentado en artículos anteriores, la metacognición, en términos sencillos, se traduce en pensar sobre el pensamiento. Es un proceso reflexivo en el que se supervisa y controla el propio aprendizaje. Bea también destacó la idea de que a través del uso de Estrategias Metacognitivas, los estudiantes pueden planificar, supervisar y evaluar su comprensión y desempeño. Esto les permite aprender de manera más efectiva.
Es decir que al aplicar Estrategias Metacognitivas de Aprendizaje, no te enfocas nada más en adquirir conocimientos, sino también en desarrollar una capacidad metacognitiva que te permita ser más autónomo y reflexivo cuando aprendes. En consecuencia, este enfoque suele acelerar el proceso de aprendizaje, ayudando a las personas a identificar qué técnicas funcionan mejor para ellas para así ser capaces de ajustarlas según sea necesario.
Características de las Estrategias Metacognitivas
Las Estrategias Metacognitivas dentro del proceso de Aprendizaje se caracterizan por estar enfocadas en la autorregulación y la reflexión. Algunas de sus características fundamentales son:
La Autoconsciencia, lo cual implica que las estrategias metacognitivas requieren que los estudiantes sean conscientes de sus propios procesos cognitivos. En otras palabras, que ellos puedan reconocer cuándo y cómo utilizar ciertas técnicas de aprendizaje para maximizar la eficacia.
Otra característica importante es la Planificación. En este sentido, se puede decir que una estrategia metacognitiva efectiva incluye la planificación del enfoque de estudio antes de comenzar. Esto puede guardar una relación directa con la selección de recursos, la organización del tiempo y la determinación de los objetivos de aprendizaje.
Además, en este renglón se encuentra el Monitoreo. Esto significa que durante el proceso de aprendizaje, las estrategias metacognitivas están ligadas a la supervisión continua del progreso. Este aspecto permite hacer ajustes en tiempo real si se detectan dificultades o errores.
En cuanto a la Evaluación, se debe considerar que al final del proceso de aprendizaje, se determina la eficacia de las estrategias utilizadas. Esto ayuda a identificar si se alcanzaron los objetivos de aprendizaje y los aspectos que pueden mejorarse en futuras sesiones de estudio.
Y por último está la Adaptabilidad, que involucra la capacidad metacognitiva. El poderte adaptar implica la flexibilidad para ajustar las estrategias según las necesidades específicas de la tarea o el tema en cuestión. Esto asegura que los alumnos no solo repitan estrategias, sino que las modifiquen para ser más efectivas.
Para aprovechar al máximo el proceso de aprendizaje y para acelerarlo se necesita incorporar Estrategias metacognitivas de Aprendizaje dentro de las aulas de clase. Son aún más útiles si se sigue un enfoque estructurado.
Importancia del Uso de Estrategias Metacognitivas
Las cinco estrategias metacognitivas que pueden ayudar a acelerar el aprendizaje son:
La Cimentación: Se refiere a la base sobre la cual se construye el conocimiento. Esta implica identificar el conocimiento previo relevante y cómo se conecta con el nuevo material. Un ejemplo de esta técnica es revisar conceptos básicos antes de abordar temas más avanzados, asegurándose de que la base sea sólida.
El Maximizar la Intensidad: Esta es una estrategia metacognitiva que se enfoca en aumentar el enfoque y la concentración durante las sesiones de estudio. Esto puede implicar la eliminación de distracciones, el uso de técnicas de concentración como el Pomodoro, y la inmersión total en la tarea de aprendizaje. Un ejemplo es estudiar en bloques de tiempo intensos, seguidos de breves descansos para mantener la mente fresca y alerta.
Los Anclajes: Son asociaciones mentales que ayudan a recordar la información de manera más eficiente. Consiste en crear conexiones entre el nuevo conocimiento y experiencias o conocimientos previos. Un ejemplo de anclaje podría ser asociar una nueva palabra en inglés con una imagen visual o una experiencia personal.
El Obtener Feedback: Esta estrategia es esencial para mejorar continuamente, ya que implica buscar retroalimentación sobre el desempeño para identificar áreas de mejora. Puede inclusive incluir la revisión de trabajos por parte de profesores o compañeros, o la autoevaluación después de completar una tarea. Un ejemplo es realizar exámenes de práctica y revisar los errores para entender dónde se necesita mejorar.
El Repaso Estratégico: Trata de una técnica clave para consolidar el aprendizaje e implica la revisión regular de la información a intervalos específicos, utilizando técnicas como la repetición espaciada. Un ejemplo de esto es repasar el material aprendido cada pocos días para evitar el olvido y fortalecer la retención a largo plazo.
Conclusiones Generales
A manera de conclusión, y para concluir con la información que te presentamos en esta ocasión, me gustaría hacer énfasis en que el utilizar estrategias metacognitivas dentro del aula devenga múltiples beneficios que pueden transformar la manera en que los individuos asimilan y retienen la información.
Esto se debe a que pueden mejorar la comprensión al permitirte que seas consciente de tus propios procesos de pensamiento. Ello te ayuda a identificar rápidamente las áreas donde necesitas enfocarte para mejorar y de esta manera puedes ajustar tu enfoque como consecuencia.
Además, las estrategias metacognitivas de aprendizaje aumentan la eficiencia y velocidad del logro de las metas, ya que permiten optimizar el tiempo al añadir técnicas que realmente funcionan, reduciendo significativamente el tiempo necesario para aprender nuevos conceptos.
Otro aspecto a considerar es que estas estrategias fomentan la autonomía, permitiéndote tomar el control de tu propio aprendizaje, haciéndote también más independiente en tu vida cotidiana y menos dependiente de la instrucción externa.
Aunado a ello, las estrategias metacognitivas potencian la retención a largo plazo, gracias al uso de técnicas como el repaso estratégico y los anclajes, lo que es clave para el éxito académico continuo.
Por otra parte, este tipo de estrategias promueven el pensamiento crítico, ya que no solo se enfocan en memorizar información, sino en comprenderla profundamente y ser capaz de aplicarla en diferentes contextos.
Finalmente, debes tener en cuenta que las estrategias metacognitivas fomentan la adaptación a diferentes situaciones académicas, permitiéndote ajustar tus técnicas de estudio según las demandas de distintas asignaturas o tareas, lo que a su vez mejora la capacidad para enfrentar diversos desafíos de manera efectiva.
Si eres un aprendiz visual o auditivo, entenderías mejor la información que acabamos de dejarte por aquí si le das un vistazo a este video. Si te interesan estos temas, puedes suscribirte al canal y activar las notificaciones para aprender un poco más con nosotros.
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